
En Olavarría hay cosas que no cambian: el viento, el precio del asado y el eterno debate sobre Coopelectric. Cada tanto, algún iluminado anuncia “el fin de la concesión” como si fuera el tráiler de una película que jamás se estrena.
Spoiler: la cooperativa sigue hasta octubre de 2027. Pónganse cómodos.

20 AÑOS CON LA MISMA TARIFA: EL DELOREAN ELÉCTRICO
Mientras discutimos si la luz corta o no corta, pasemos un dato que los opinólogos suelen esconder debajo de la alfombra: las tarifas estuvieron congeladas desde 2004 hasta 2024.
Sí. Veinte años.
Como querer actualizar un televisor de tubo a 4K pero pagando lo mismo que en tiempos de Gran Hermano 1.
Con ese “detalle” menor, claro que las luminarias son viejas, las reposiciones lentas y las inversiones escasas.
No es magia, es aritmética para principiantes.
LUZ Y FUERZA: SIEMPRE A PLENO, AUNQUE NO HAYA LUZ
Mientras la tarifa estaba detenida en el tiempo, el gremio sí que avanzó.
Paritarias firmes y condiciones laborales de Fórmula 1 con ingresos de ciclomotor.
Resultado: un servicio costoso, sobredimensionado y condenado a pedalear cuesta arriba sin cadena.
La política local, por supuesto, nunca mencionó esto porque admitirlo exigiría algo revolucionario: hacerse cargo.
LA CÁMPORA ENTRA EN ESCENA: CONTRATO VENCIDO, INFORMACIÓN NO
Después surgió la épica camporista anunciando que la concesión estaba vencida.
Un detalle menor, salvo por un punto: no era cierto.
El presidente de Coopelectric tuvo que salir a explicar lo básico, como docente de primaria:
La Provincia prorrogó la gestión hasta 2027.
Fin del mito.
Fin del acting.
Pero claro… la precisión jamás detuvo a nadie con micrófono.
EL PERIODISMO (“SO-VRETE”) Y LAS ENCUESTAS AL PASO
En paralelo, apareció cierto referente mediático local, tan fanático del choripán como de las entrevistas express (más bien conocido como “GORDO COMEPANCHOS”), preguntándole a la gente si quería que siga Coopelectric.
Porque obviamente, un servicio para 130 mil habitantes se resuelve con tres opiniones en una esquina.
Hermoso.
LA POLÍTICA HUELE PRESUPUESTO Y APARECE
Dentro de la cooperativa saben que un sector político se está metiendo despacito.
Nadie entra a manejar agua y luz por vocación hidráulica.
Se entra porque es una estructura jugosa: presupuesto, poder, empleados, territorio.
Es la caja de Pandora con medidor digital.
Y entonces surge la pregunta que atraviesa pasillos y sobremesas:
¿Qué hará el histórico Cura?
Treinta años al mando. Treinta.
Una cooperativa que sobrevivió tarifazos, antitarifazos, congelamientos, crisis, corralitos, gobiernos de todos los colores.
Algo hizo bien.
Algo hizo mal.
Pero que la sostuvo, la sostuvo.
Ahora el problema es otro: el recambio generacional no es una opción, es una fecha de vencimiento.
LOS INTENDENTES QUE DIJERON “NO, GRACIAS”
Los ex intendentes José y Ezequiel entendieron rápido que la cooperativa no es un kiosco:
es un elefante blanco con deudas millonarias y servicios esenciales para 130.000 personas.
Intentar manejar eso sin estructura técnica es como querer pilotear un avión con un manual impreso en A4.
Bien por ellos por no hacerse los héroes.
Y AHORA VA… VALICHANTI
Valichanti, en cambio, parece convencido de que también puede administrar la cooperativa.
Interesante.
Si la gestión municipal ya viene desacomodada, meterse a dirigir agua y luz suena a experimento peligroso.
Es simple:
Si la Campora no puede ordenar lo municipal, ¿cómo se va a ordenar una cooperativa que opera toda la ciudad?.
LA LISTA VERDE: SI NI LOS AVALES PUEDEN PRESENTAR…
Mientras tanto, la famosa Lista Verde, con Cavalli a la cabeza, hace cinco años quiere conducir la cooperativa, pero nunca logra presentar bien los papeles para competir.
Si no pueden completar un trámite administrativo básico, imaginate cómo sería gestionar una red eléctrica.
La película de terror sola.
¿Y ENTONCES, QUÉ HACEMOS?
Olavarría no necesita milagros, necesita gestión.
Gestión de verdad.
No épica militante.
No caudillismo vintage.
No iluminados del día.
Lo que hace falta es:
– Profesionales, no improvisados.
– Planeamiento, no discursos.
– Tarifas reales, no congelamientos de museo.
– Despolitización, sí o sí.
La luz no es camporista, ni radical, ni libertaria.
El agua tampoco.
Si algo falla, falla para todos.
¿SE LOGRARÁ ALGÚN CAMBIO O TODO SEGUIRÁ IGUAL?
La cooperativa seguirá hasta 2027.
Eso ya está escrito.
Pero lo que venga después depende de la honestidad de una ciudad que tiene que decidir si quiere un servicio moderno o una batalla campal eterna por un botín político.Porque al final del día, la energía puede saltar la térmica.
La paciencia de la gente, también.
𝙾𝚀𝚂 | 𝚅𝚎𝚌𝚒𝚗𝚘𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚗𝚘 𝚌𝚘𝚖𝚙𝚛𝚊𝚗 𝚛𝚎𝚕𝚊𝚝𝚘𝚜.