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Olavarría quiere saber

𝗘𝗡𝗧𝗥𝗘 𝗘𝗟 𝗥𝗘𝗟𝗔𝗧𝗢 𝗬 𝗘𝗟 𝗗𝗘𝗦𝗔𝗦𝗧𝗥𝗘

January 28, 2026

Todo este tiempo que no estuvimos… Olavarría siguió su propio manual del absurdo. Ni los guionistas de una serie barata se animan a tanto.

Arrancamos con Talleres Protegidos. Un medio local, vaya uno a saber si por inocencia o por costumbre, anunció que había “cuatro intendentes”. Revisamos la foto: José, Ezequiel, La Tota… y Griselda Blanco, ascendida por unas horas a intendenta honoraria. Tres intendentes y una jefa de gabinete disfrazada de bonus track. Matemáticas del poder.

Mientras tanto, la ciudad profundiza su versión “Olavarría Conurbanizada”. Encontraron un cadáver en un contenedor. Acuchillaron a un pibe para robarle una bicicleta. La violencia ya ni pregunta.

En las elecciones aparecieron votantes con domicilio recién estrenado. El operativo importación de sufragantes para La Cámpora sigue saludable.

Al presidente de la Sociedad Rural lo metieron en una foto de campaña sin consultarlo. Tipo decoración. Después tuvo que aclarar que no piensa como el intendente.

El Pikelado continúa como parque temático del quilombo: dos juntas vecinales peleándose, una camporista y otra sin bandera, PECMA asfaltando donde quiere y rumores de un arroyo artificial porque arreglar calles reales parece demasiado esfuerzo.

En Villa Aurora quemaron gomas por falta de obras y por una sociedad de fomento denunciada como tomada. El humo llega antes que las soluciones.

La Facultad de Ingeniería armó una supuesta “jornada de salud” que terminó siendo un acto político en defensa de la condenada. Médicos indignados, micros estacionados y choripanes. El instructivo completo.

La Tota intentó estirar el presupuesto hasta fin de año. El Concejo de Delirantes, por una vez, se plantó.

Las paritarias municipales siguen siendo una mesa donde Stuppia manda y el gobierno camporista firma. Automático.

Las persecuciones políticas continúan, pero el efecto boomerang también: suman tantos odiadores que empiezan a retroceder.

Coopelectric tuvo que aclarar que la concesión sigue hasta 2027, porque desde el municipio se intentó instalar lo contrario.

Funcionarios viajaron a ver a la condenada y La Tota salió a apoyar a Julio De Vido. Siempre buscando referentes cuestionables.

Aumentos para todos los gustos: estacionamiento medido, tasas, cualquier cosa que permita recaudar sin mejorar nada.

La Dra. Chiodi fue reincorporada a la Junta de Discapacidad tras denunciar corrupción. Cuando alguien denuncia a La Cámpora, de repente todo vuelve a encajar como por arte de magia.

Y ahora, el catálogo completo del abandono: techos del municipio destruidos, el Parque de la Máxima venido abajo, la Ruta 76 a la altura de Lamali hecha un desastre, puentes colgantes clausurados en vez de mantenidos. Falta de limpieza en el hospital, falta de insumos, falta de profesionales. La recolección de basura nunca fue tan descontrolada. Barrios inundados por bocas de tormenta tapadas. Otros inundados por pozos que dejan las empresas amigas que cobran por obras que jamás terminan.

Vehículos municipales usados como si fueran autos particulares a cualquier hora. Móviles de Control Urbano rotos, sin mantenimiento. Y la frutilla del postre: un sistema de cámaras donde nadie controla nada. Delitos a cualquier hora, vigiladores dormidos y una ciudad que se hunde en inseguridad.

Por todo esto volvimos. Porque si nos callamos, Olavarría se hunde en silencio. Y no queremos que el silencio gane.

𝙾𝚀𝚂 | 𝚅𝚎𝚌𝚒𝚗𝚘𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚗𝚘 𝚌𝚘𝚖𝚙𝚛𝚊𝚗 𝚛𝚎𝚕𝚊𝚝𝚘𝚜.