
Hubo una época en la que el referente del Sindicato de Trabajadores Municipales sabía hacerse escuchar.
Carpas. Paros. Asambleas. Reclamos. Hasta payasos hubo. Todo en nombre de defender a los trabajadores.
Pero parece que los tiempos cambiaron… y la combatividad también.
Esta vez, un audio llegado a OQS deja una escena llamativa: los delegados recibieron información sobre la negociación paritaria con el Ejecutivo y quisieron compartirla con los trabajadores.

¿La respuesta? Según se escucha, el comunicado no debía difundirse.
Si un trabajador preguntaba, se podía contar. Pero publicarlo para que todos estuvieran informados… parece que no.
Y surge la pregunta:
¿Desde cuándo informar a los trabajadores es un problema?
Porque el nuevo manual sindical parece bastante simple:
Preguntar, sí.
Contar, no.
Debatir, poquito.
Aprobar, siempre.
Y mientras las asambleas parecen tener cada vez menos debate y medidas de fuerza, para aprobar propuestas el quorum aparece mágicamente.
Qué tranquilidad.
El dirigente que alguna vez se plantó frente a las gestiones de turno, hoy aparece cuestionando que sus propios delegados quieran informar a los trabajadores.
Del reclamo al reto.
De la asamblea al silencio.
Algunos incluso dicen que pasó de confrontar con el poder a ser demasiado funcional al Ejecutivo. ¿Es así? No lo sabemos.
Pero el audio existe. Y las preguntas también.
Porque después de tantos años hablando de representación, resulta curioso que ahora parezca necesario que los representados hablen un poquito menos.
𝙾𝚀𝚂 | 𝚅𝚎𝚌𝚒𝚗𝚘𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚗𝚘 𝚌𝚘𝚖𝚙𝚛𝚊𝚗 𝚛𝚎𝚕𝚊𝚝𝚘𝚜.