
¿Se acuerdan de la nota donde contamos que Soledad Dolores Solari, Subsecretaria de Legal y Técnica de la Municipalidad, cobraría un 15% extra por “experiencia”?
Bueno… experiencia parece que tiene. El problema es que no sería precisamente en derecho.
Nosotros dijimos que el área de Legales era deplorable. Y esta causa judicial parece confirmar que no exagerábamos. Porque una cosa es militar. Otra muy distinta es saber litigar sin que los jueces te reten como alumno de primer año.
Vamos a explicarlo simple, porque bastante complicado hacen ya las cosas desde el Municipio.
La Municipalidad de Olavarría, representada por Soledad Dolores Solari y otros abogados del área, inició una acción judicial para poder avanzar con un sumario contra un trabajador municipal que además era Secretario General del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales.
¿La acusación? No marcar todos los días el reloj.
Sí. Con todos los problemas que tiene Olavarría, pusieron en marcha una maquinaria judicial por el fichaje del reloj. Kafka se queda corto.
Hasta ahí, ya parecía flojo. Pero lo mejor vino después.
El Tribunal de Trabajo N°1 de Olavarría rechazó la demanda municipal y dejó párrafos que son una cachetada jurídica difícil de disimular.
Los jueces dijeron textualmente que el accionar del Municipio violaba “la doctrina de los actos propios”. Traducido al castellano: no podés cambiar el relato a mitad del partido porque te está yendo mal.

Y acá aparece el primer papelón legal.
Según surge del fallo, desde Legales confundieron conceptos básicos del derecho. Los jueces prácticamente les explicaron la diferencia entre “hecho nuevo”, “desistimiento de la acción” y “desistimiento del derecho”.
En otras palabras: los mandaron a estudiar.
Pero todavía faltaba más.
La Municipalidad quiso argumentar que el dirigente sindical no tenía fueros gremiales porque el sindicato
estaba tramitando la personería. FALSO.
El Tribunal dijo que sí tenía tutela sindical. Otro error jurídico más. Otro cachetazo judicial más.
Y para coronar la función, la Municipalidad tampoco pudo probar que el trabajador hubiera dejado de marcar el reloj. No tenían pruebas suficientes. Peor aún: los jueces hablaron de un accionar “malicioso”.
MALICIOSO.
No “confuso”. No “insuficiente”. Malicioso.
Palabra pesada si las hay para salir escrita en un fallo judicial.
¿Y quién paga todo esto?
Vos.
Porque ahora los honorarios de abogados y peritos deberán abonarse con plata municipal. Plata de los vecinos. Plata que se va por el desagüe gracias a funcionarios que juegan a los abogados mientras cobran plus salariales por “experiencia”.
Experiencia, sí.
Pero en hacerle perder plata al contribuyente.
Mientras tanto, Olavarría sigue financiando errores jurídicos, internas políticas y caprichos administrativos con fondos públicos. La casta municipal no ajusta nunca. Ajusta el vecino.
𝙾𝚀𝚂 | 𝚅𝚎𝚌𝚒𝚗𝚘𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚗𝚘 𝚌𝚘𝚖𝚙𝚛𝚊𝚗 𝚛𝚎𝚕𝚊𝚝𝚘𝚜.
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